¿Qué ganás con lastimarme? ¿Acaso soy el símbolo de la sociedad en decadencia? ¿Estás muy lejos de mis malos atributos? ¿Qué es tu alma? ¿Por qué herir mi mente, juzgar mis decisiones? ¿Acaso me conocés? ¿Qué sabés de mi? Sólo lo errado, sólo lo oscuro. Tenés la crítica fácil, el orgullo erguido, el sentimiento flojo, inexistente y mejor no hablemos de sensibilidad o compasión, porque el prójimo sos vos mismo, y te estás destruyendo al atacarme. Me enferman los hipócritas, me enferma el prejuicio, la soberbia en la sangre, la mirada hacia afuera. Me despreciás por mi actitud, es fácil clasificar sin indagar, sin comprender.
Si estoy enojada, y me caés mal.
Me sorprende que alguien que se considere artista sea tan insensible.
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