Una palabra para describir
esta poesía
dispersa la mente
está
ideas paradas sobre nubes
que se alejan
y vuelven
vuelven blancas
grises, verdes
y se van, con esperanzas
con los dolores
se van sin saber hacia donde
y vuelven, cargadas
de otras cosas
colores también
Una palabra para describir
este dolor
que se va de mi,
hacia vos
y regresa
arrepentido
Una palabra para describir
esta vida destruida
este proceso tardío
de amores
perdidos
encontrados
y vueltos a perder.
Una palabra para describir
mi adiós camuflado
de cantores cansados
de tanto sufrir por sentir.
viernes, 28 de diciembre de 2012
domingo, 23 de diciembre de 2012
No pido mucho
Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Asì la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres
Julio Cortázar
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Asì la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres
Julio Cortázar
martes, 27 de noviembre de 2012
Zu spät
Estuve un momento distraída, acurrucada en mis pensamientos, logré despejar esa bruma de mis ojos y vi el cajón peruano. Curioso. Es como el resto de los instrumentos de casa... esos que dijiste que eran una estafa. Supongo que la que lo compró no notó que no era lo que buscaba, un error que comete cualquiera que no termina de descubrir lo que encuentra. Ella sólo quería un cajón.
Supongo que yo buscaba algo también, no lo sabía, pero lo necesitaba. Bueno... una de esas cosas que aparecen de la nada y se transforman en lo más importante, en tu vida. Quizás sólo lo leíste una vez, pero te amé todos los días, por más de un año, de la mañana a la noche y de la noche a la mañana. No sé si alguna vez amé así, dejando todo de lado, poniendo tu salud física y emocional antes que la mía... Pero el dolor más grande ya pasó, ya quedó esa nube atrás. Quizás me moje algunos días más... nadie prometió que iba a ser fácil, por suerte no lo fue, pero esa lluvia ya no va a ser pasional como las otras.
No se bien porque escribo esto acá, creo que porque por acá empezó todo. Esta vez no voy a extrañarte, porque sé que de todas formas siempre estás, porque nos queremos muchísimo y siempre va a ser así. Creo que esta vez voy a extrañar amarte con tanta dulzura, con tanta dedicación y con tanto cuidado, esta vez voy a extrañar amarte, porque ya no lo hago más. Quizás en un tiempo podamos ser los amigos que siempre quisimos y no pudimos ser. Yo sólo quería un amor. Y lo tuve, lo tuve.
Supongo que yo buscaba algo también, no lo sabía, pero lo necesitaba. Bueno... una de esas cosas que aparecen de la nada y se transforman en lo más importante, en tu vida. Quizás sólo lo leíste una vez, pero te amé todos los días, por más de un año, de la mañana a la noche y de la noche a la mañana. No sé si alguna vez amé así, dejando todo de lado, poniendo tu salud física y emocional antes que la mía... Pero el dolor más grande ya pasó, ya quedó esa nube atrás. Quizás me moje algunos días más... nadie prometió que iba a ser fácil, por suerte no lo fue, pero esa lluvia ya no va a ser pasional como las otras.
No se bien porque escribo esto acá, creo que porque por acá empezó todo. Esta vez no voy a extrañarte, porque sé que de todas formas siempre estás, porque nos queremos muchísimo y siempre va a ser así. Creo que esta vez voy a extrañar amarte con tanta dulzura, con tanta dedicación y con tanto cuidado, esta vez voy a extrañar amarte, porque ya no lo hago más. Quizás en un tiempo podamos ser los amigos que siempre quisimos y no pudimos ser. Yo sólo quería un amor. Y lo tuve, lo tuve.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Los pies en la tierra
Estoy hace años sintiendo los colores
de la tarde, de la luna, de las manos, del calor
verde, rojo, suave, intenso
y voy buscando su forma, su tez
intento tocarlos con los dedos, les busco un sonido metálico
intento dibujarlos con mi mente, capturarlos con un lente
intento respirarlos, soltarlos, recorrerlos por mi cuerpo
los llevo a la cabeza, a la espalda, a las manos
abro el camino del sonido, le doy vida al color
nace, baila y se desliza
y ahí es cuando me doy cuenta
que tengo todo mi peso en los pies
y ahí es cuando me doy cuenta
que tengo los pies en la tierra.
de la tarde, de la luna, de las manos, del calor
verde, rojo, suave, intenso
y voy buscando su forma, su tez
intento tocarlos con los dedos, les busco un sonido metálico
intento dibujarlos con mi mente, capturarlos con un lente
intento respirarlos, soltarlos, recorrerlos por mi cuerpo
los llevo a la cabeza, a la espalda, a las manos
abro el camino del sonido, le doy vida al color
nace, baila y se desliza
y ahí es cuando me doy cuenta
que tengo todo mi peso en los pies
y ahí es cuando me doy cuenta
que tengo los pies en la tierra.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
XIV
Alejandra permanecía invisible y Martín se refugiaba en su trabajo y en la compañía de Bruno. Fueron tiempos de tristeza meditativa: todavía no habían llegado los días de caótica y tenebrosa tristeza. Parecía el ánimo adecuado a aquel otoño de Buenos Aires, otoño no sólo de hojas secas y de cielos grises y de lloviznas sino también de desconcierto, de neblinoso descontento. Todos estaban recelosos de todos, las gentes hablaban lenguajes diferentes, los corazones no latían al mismo tiempo (como sucede en ciertas guerras nacionales, en ciertas glorias colectivas): había dos naciones en el mismo país, y esas naciones eran mortales enemigas, se observaban torvamente, estaban resentidas entre sí. Y Martín, que se sentía solo, se interrogaba sobre todo: sobre la vida y la muerte, sobre el amor y el absoluto, sobre su país, sobre el destino del hombre en general. Pero ninguna de estas reflexiones era pura, sino que inevitablemente se hacía sobre palabras y recuerdos de Alejandra, alrededor de sus ojos grisverdosos, sobre el fondo de su expresión rencorosa y contradictoria. Y de pronto parecía como si ella fuera la patria, no aquella mujer hermosa pero convencional de los grabados simbólicos. Patria era infancia y madre, era hogar y ternura; y eso no lo había tenido Martín; y aunque Alejandra era mujer, podía haber esperado en ella, en alguna medida, de alguna manera, el calor y la madre; pero ella era un territorio oscuro y tumultuoso, sacudido por terremotos, barrido por huracanes. Todo se mezclaba en su mente ansiosa y como mareada, y todo giraba vertiginosamente en torno de la figura de Alejandra, hasta cuando pensaba en Perón y en Rosas, pues en aquella muchacha descendiente de unitarios y sin embargo partidaria de los federales, en aquella contradictoria y viviente conclusión de la historia argentina, parecía sintetizarse, ante sus ojos, todo lo que había de caótico y de encontrado, de endemoniado y desgarrado, de equívoco y opaco. Y entonces lo volvía a ver al pobre Lavalle, adentrándose en el territorio silencioso y hostil de la provincia, perplejo y rencoroso, acaso pensando en el misterio del pueblo en largas y pensativas noches de frío, envuelto en su poncho celeste, taciturno, mirando las cambiantes llamas del fogón, quizá oyendo el apagado eco de coplas hostiles en 180 anónimos paisanos:
Cielito y cielo nublado por la muerte de Dorrego. enlútense las provincias, lloren, cantando este cielo.
Y también Bruno, al que se aferraba, al que miraba con anhelante interrogación parecía estar carcomido por las dudas, preguntándose perpetuamente sobre el sentido de la existencia en general y sobre el ser y el no ser de aquella oscura región del mundo en que vivían y sufrían: él, Martín, Alejandra, y los millones de habitantes que parecían ambular por Buenos Aires como en un caos, sin que nadie supiese dónde estaba la verdad, sin que nadie creyese firmemente en nada; los viejos como don Pancho (pensaba Bruno) viviendo en el sueño del pasado, los aventureros haciendo fortuna sin importárseles de nada ni de nadie, os cínicos profesores que se adaptaban al nuevo orden enseñando lo que antes habían repudiado, los estudiantes luchando contra Perón y aliándose de hecho con hipócritas y aprovechadores defensores de la libertad, y los viejos inmigrantes soñando (también ellos) con otra realidad, una realidad fantástica y remota, como el viejo D'Arcángelo, mirando hacia aquel territorio ya inalcanzable y murmurando
Addio patre e matre, addio sorelli e fratelli.
Palabras que algún inmigrante-poeta habría dicho al lado del viejo, en aquel momento en que el barco se alejaba de las costas del Regio o de Paola, y en que aquellos hombres y mujeres, con la vista puesta sobre las montañas de lo que en un tiempo fue la Magna Grecia, miraban más que con los ojos del cuerpo (débiles, precarios y finalmente incapaces) con los ojos de su alma, esos ojos que siguen viendo aquellas montañas y aquellos castaños a través de los mares y los años: fijos e insensatos, indominables por la miseria y las vicisitudes, por la distancia y la vejez. Ojos con los que el viejo D'Arcángelo (grotescamente ataviado con su galerita raída y verde, como caricaturesco, y cómico símbolo del tiempo y la Frustración, impertérrito, mansa pero locamente) veía a su remota Calabria mientras Tito lo miraba con sus ojitos sarcásticos, tomando mate, pensando "la gran puta si yo tendría dinero". Así que (pensaba Martín, mirando a Tito, que miraba a su padre) ¿qué es la Argentina? Preguntas a las que muchas veces le respondería Bruno diciéndole que la Argentina no sólo era Rosas y Lavalle, el gaucho y la pampa, sino también ¡y de qué trágica manera! el viejo D'Arcángelo con su galerita verde y su mirada abstracta, y su hijo Humberto J. D'Arcángelo, con su mezcla de escepticismo y ternura, resentimiento social e inagotable generosidad, sentimentalismo fácil e inteligencia analítica, crónica desesperanza y ansiosa y permanente espera de ALGO. "Los argentinos somos pesimistas (decía Bruno) porque tenemos grandes reservas de esperanzas y de ilusiones, pues para ser pesimista hay que previamente haber esperado algo. Esto no es un pueblo cínico, aunque está lleno de cínicos y acomodados; es más bien un pueblo de gente atormentada, que es todo lo contrario, ya que el cínico se aviene a todo y nada le importa. Al argentino le importa todo, por todo se hace mala sangre, se amarga, protesta, siente rencor. El argentino está descontento con todo y consigo mismo, es rencoroso, está lleno de resentimientos, es dramático y violento. Sí, la nostalgia del viejo D'Arcángelo —comentaba Bruno, como para sí mismo—... Pero es que aquí todo era nostálgico, porque pocos países debía de haber en el mundo en que ese sentimiento fuese tan reiterado: en los primeros españoles, porque añoraban su patria lejana; luego, en los indios, porque añoraban su libertad perdida, su propio sentido de la existencia; más tarde, en los gauchos desplazados por la civilización gringa, exiliados en su propia tierra, rememorando la edad de oro de su salvaje independencia; en los viejos patriarcas criollos, como don Pancho, porque sentían que aquel hermoso tiempo de la generosidad y de la cortesía se había convertido en el tiempo de la mezquindad y de la mentira; y en los inmigrantes, en fin, porque extrañaban su viejo terruño, sus costumbres milenarias, sus leyendas, sus navidades, junto al fuego. Y ¿cómo no comprender al viejo D'Arcángelo? Pues a medida que nos acercamos a la muerte también nos acercamos a la tierra, y no a la tierra en general, sino a aquel pedazo, a aquel ínfimo (¡pero tan querido, tan añorado!) pedazo de tierra en que transcurrió nuestra infancia, en que tuvimos nuestros juegos y nuestra magia, la irrecuperable magia de la irrecuperable niñez. Y entonces recordamos un árbol, la cara de algún amigo, un perro, un camino polvoriento en la siesta de verano, con su rumor de cigarras, un arroyito. Cosas así. No grandes cosas sino pequeñas y modestísimas cosas, pero que en ese momento que precede a la muerte adquieren increíble magnitud, sobre todo cuando, en este país de emigrados, el hombre que va a morir sólo puede defenderse con el recuerdo, tan angustiosamente incompleto, tan transparente y poco carnal, de aquel árbol o de aquel arroyito de la infancia; que no sólo están separados por los abismos del tiempo sino por vastos océanos. Y así nos es dado ver a muchos viejos como D'Arcángelo, que casi no hablan y todo el tiempo parecen mirar a lo lejos, cuando en realidad miran hacia dentro, hacia lo más profundo de su memoria. Porque la memoria es lo que resiste al tiempo y a sus poderes de destrucción, y es algo así como la forma que la eternidad puede asumir en ese incesante tránsito. Y aunque nosotros (nuestra conciencia, nuestros sentimientos, nuestra dura experiencia) vamos cambiando con los años, y también nuestra piel y nuestras arrugas van convirtiéndose en prueba y testimonio de ese tránsito, hay algo en nosotros, allá muy dentro, allá en regiones muy oscuras, aferrado con uñas y dientes a la infancia y al pasado, a la raza y a la tierra, a la tradición y a los sueños, que parece resistir a ese trágico proceso: la memoria, la misteriosa memoria de nosotros mismos, de lo que somos y de lo que fuimos. Sin la cual (¡y qué terrible ha de ser entonces! se decía Bruno) esos hombres que la han perdido como en una formidable y destructiva explosión de aquellas regiones profundas, son tenues, inciertas y livianísimas hojas arrastradas por el furioso y sin sentido viento del tiempo."
Ernesto Sábato en "Sobre Héroes y Tumbas".
jueves, 30 de agosto de 2012
Viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizás más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizás más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.
Mario Benedetti
viernes, 24 de agosto de 2012
miércoles, 22 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
viernes, 20 de julio de 2012
Al Final del Prisma
Todo se transforma
en este ir y venir de suspiros
en este roce lejano, letras
sonidos, imagen de vos
me alejo, lamentando
teclas, voz, tu voz
pelo, caricia, duermo
real, sueño, imaginación
En estas horas extrañas
ansiedad, sin saber tocar
como caminar
ya me caigo entre momentos
Cielo, agua, lluvia
te vas en cada gota,
volvés con el arco-iris
nubes, colores
Al final del prisma,
gota infinita
tiempo cíclico
tiempo de vos.
en este ir y venir de suspiros
en este roce lejano, letras
sonidos, imagen de vos
me alejo, lamentando
teclas, voz, tu voz
pelo, caricia, duermo
real, sueño, imaginación
En estas horas extrañas
ansiedad, sin saber tocar
como caminar
ya me caigo entre momentos
Cielo, agua, lluvia
te vas en cada gota,
volvés con el arco-iris
nubes, colores
Al final del prisma,
gota infinita
tiempo cíclico
tiempo de vos.
sábado, 14 de julio de 2012
Sola, Sin Sol, Si.
Sola. Sin sol, se fue, y esta vez no fue él. Yo la entiendo, lo único que nos mantiene en el camino es la confianza, la esperanza, pero ella ya no la tiene, y por eso se fue. Yo la entiendo, pero la necesito, pero no está, pero yo la entiendo, sí, la entiendo. Volvió, él, como siempre. Volví, yo, como siempre. Volvimos, o volví yo, o esta vez solo volvió él. No sé, siempre es así, indefinido el panorama. Y a veces solo quiero dejar de hablar con él, pero no puedo, no puedo. Y ahora ya no puedo hablar de él con ella, porque se fue, y yo la entiendo...
Sí, la entiendo.
Sí, la entiendo.
Jueves 12 de Julio de 2012.
- Perdón
- ¿Perdon por qué?
- Por lastimarte, las nubes estan hechas para no abandonarlas y debo ser el único en el mundo tan tonto como para haberlo hecho...
- ¿Perdon por qué?
- Por lastimarte, las nubes estan hechas para no abandonarlas y debo ser el único en el mundo tan tonto como para haberlo hecho...
domingo, 24 de junio de 2012
Anyway
If you love me, won't you call me
I've been waiting, waiting to long
In my soul is, constant yearning
Always singing, singing this song
Only love is strong enough, to take it on the chin
When did I begin, to fall
Anyway, Anyway, you can make, that call
You feel free, to make yourself, at home
If we could be, closer longer
That would help me, help me so much
We can cure each other's sorrow
Won't you please, please, please get in touch
If our love is strong enough, it may never end
Why would I pretend, to fall, woo-ew
Anyway, Anyway, you can make, that call
You feel free, to make yourself, at home
Anyway, Anyway, Anyway, at all
Anyway, you can make that call
Paul McCartney
I've been waiting, waiting to long
In my soul is, constant yearning
Always singing, singing this song
Only love is strong enough, to take it on the chin
When did I begin, to fall
Anyway, Anyway, you can make, that call
You feel free, to make yourself, at home
If we could be, closer longer
That would help me, help me so much
We can cure each other's sorrow
Won't you please, please, please get in touch
If our love is strong enough, it may never end
Why would I pretend, to fall, woo-ew
Anyway, Anyway, you can make, that call
You feel free, to make yourself, at home
Anyway, Anyway, Anyway, at all
Anyway, you can make that call
Paul McCartney
Un solo Jazmín
El verano se dice silencio
Y el silencio se dice jardín.
En las hojas se empolva la ausencia
Su odiosa nariz.
Un puñado de tierra, testigo.
Una vida de comienzo a fin.
Hoy no hay flores, se fueron contigo
Para ser feliz.
Un solo jazmín
Hablando de la rosa.
Un solo jazmín
El sendero de piedra está solo,
Tanto verte en tu ir y venir.
Agapantos marchitos de asombro
Que no estés aquí.
Un solo jazmín
En nombre de la rosa.
Un solo jazmín.
La añoranza se torna mensaje;
La nostalgia, sangre vegetal,
Como carta enviada de un viaje
Para no extrañar.
Un solo jazmín
De parte de la rosa.
De parte de la rosa,
Un solo jazmín.
Pedro Aznar
Para vos, abuela.
jueves, 21 de junio de 2012
Querido Rey de la Cabina:
¿Por qué llamamos amor al amor?
Con lo que cuesta, con lo que duele,
con lo que tarda, con lo que arde,
con lo que falta, con lo que quema,
con lo que ausenia, con lo que tiene,
con lo que viene, con lo que ahueca,
con lo que silencia, con lo que canta,
con lo que arrulla, con lo que leche,
con lo que vibra, con lo que abraza,
con lo que olvida, con lo que vida,
con lo que pajarito, pajarito,
caracolito tan poco mío y de nadie.
Yo, que nunca te tendré.
Y aunque no te lleguen mis correos
te escribo,
y aunque no sepa si los lees,
te escribo,
Te escribía.
Porque voy a cerrar mi casilla, caracolito,
ya no voy a buscarte en los bares
de mi buzón de entrada,
ni en la esquina de cada mail.
Cuando una dice que se despide (lo siento ahora),
lo hace con la esperanza mágica de que...
lo hago,
con la esperanza mágica de que aparezcas,
o de que si yo corro el telón, habré sido yo,
y no tu silencio.
Por lo que es casi seguro que te busque unas veces más.
Pero ya cierro esta casilla que me cierra.
Voy a enterarme de qué se trata la soledad, ahora,
y que el vacío de no tenerte, ni esperarte,
busque,
o me lleve,
o sea lo que sea,
Te amé, tanto, tanto.
Te amo, pero te amé.
Tanto.
Adiós, en quien te conviertas.
"Cartas al Rey de la Cabina", Luis María Pescetti.
Con lo que cuesta, con lo que duele,
con lo que tarda, con lo que arde,
con lo que falta, con lo que quema,
con lo que ausenia, con lo que tiene,
con lo que viene, con lo que ahueca,
con lo que silencia, con lo que canta,
con lo que arrulla, con lo que leche,
con lo que vibra, con lo que abraza,
con lo que olvida, con lo que vida,
con lo que pajarito, pajarito,
caracolito tan poco mío y de nadie.
Yo, que nunca te tendré.
Y aunque no te lleguen mis correos
te escribo,
y aunque no sepa si los lees,
te escribo,
Te escribía.
Porque voy a cerrar mi casilla, caracolito,
ya no voy a buscarte en los bares
de mi buzón de entrada,
ni en la esquina de cada mail.
Cuando una dice que se despide (lo siento ahora),
lo hace con la esperanza mágica de que...
lo hago,
con la esperanza mágica de que aparezcas,
o de que si yo corro el telón, habré sido yo,
y no tu silencio.
Por lo que es casi seguro que te busque unas veces más.
Pero ya cierro esta casilla que me cierra.
Voy a enterarme de qué se trata la soledad, ahora,
y que el vacío de no tenerte, ni esperarte,
busque,
o me lleve,
o sea lo que sea,
Te amé, tanto, tanto.
Te amo, pero te amé.
Tanto.
Adiós, en quien te conviertas.
"Cartas al Rey de la Cabina", Luis María Pescetti.
Cartas al Rey de la Cabina
Me despierto tarde para no ver la lluvia, para no ver el sol, para no ver la vida sin vos. Para no ver la vida sin tu alma, sin ese pedacito de tu ser que iluminó tanto mis días, que me llevó a tanta luz, tanta luz, tanta, luz. Querido Rey de la Cabina:
¿No sabías que te iba a buscar por todas partes, por donde fuera? ¿Por qué no lo hiciste más fácil? No hubiera ido contigo de todos modos, si no querías, pero, ¿Acaso no lo querías? Júralo que no. Pero, entonces, ¿por qué irse de esa manera?
Ahora sé que esta carta te va a llegar, aunque no te la den mis manos te va a llegar, me pregunto: ¿Cómo será tu mundo ahí? Todo lo que tuve que adivinar, tu silencio me llenó de palabras que iba encontrando, hebra con hebra.
¿Querés estar solo? ¿Era tanto ruido el amor?
Son demasiadas preguntas, incluso para quien no puede oír. Ya imagino tu cara (no te preocupes, no tienes que poner otra. Puedo imaginar tu cara, sólo eso).
Mejor te hablo del tiempo, por ejemplo, que no es época de lluvias, y llueve.
Todo se moja sorprendido.
Cómo es la vida, ¿no? Será que uno se acostumbra a que, si todos los días sale el sol, el resto tendría que ser igual de previsible, y quizás, eso sea lo único que podamos esperar con confianza. Lo digo sin tristeza, y sin enojo, hay tanta libertad en esa idea de lo imprevisible (tú, que nunca podrías ir por un camino trazado, bien que me entiendes).
¿No son adorables los caminos mojados?
Hoy podría haber regresado en el autobús, más rápido y más seca. Pero vino la lluvia y ¿qué hubiera hecho ahí encima entre las caras cansadas de otros pasajeros? Me metí por el camino de tierra, de barro, es decir. Encontré ese pedazo de cielo roto, ese vuelo quebrado, esa avecita muerta, y yo y la lluvia y ya sabes...
Ya tenía mi cuaderno empapado, de todos modos, lo apoyé en una parte más seca (imposible, llovía, ¿te lo dije más de cien veces hasta que se humedezca la piel de esta carta?). Cavé un pequeño hueco con la mano, tomé el ave (¿se sigue llamando así?, aún cuando las alas... ya sabes). La guardé ahí, la cubrí. Y antes de que se tapara del todo, alcancé a ver cómo se convertía en un pez azul. ¿Guiñó un ojo? De eso no estoy segura, pero me pareció (de todas maneras, ¿me lo creerías?). Lo pondré así: creo (creo) que guiñó un ojo. Tal vez arrojó un beso, o simplemente se movió como cuando uno nace, y se dejó caer hasta el arroyo que pasa ahí cerca (ya lo conoces).
Puse las palmas hacia arriba para que la lluvia me lavara las manos. Luego tomé el cuaderno, y seguí caminando, mirando hacia atrás, viendo las huellas que dejaba, toda llena de preguntas, por ejemplo:
¿Desayunas? ¿Has visto caballitos de mar? ¿Y danzar a las algas?. Estoy segura de que tienes un perro, ¿Cómo se llama? ¿O cómo te llama él? (es una broma, no te enojes. ¿ Te has lastimado usando el hacha? ¿Pasaste frío alguna vez? (quiero decir: ¿hubo algún norte muy fuerte?). ¿Te volvieron más callado las estrellas? ¿Sigues haciendo juguetes? ¿Desde cuándo sabes manejar una grúa? (Ay, una pregunta, ay, que no quisiera escribir porque haría que te dobles hasta huir por el túnel de tus propios bolsillos), pero (cuatro letras que hacen una puerta mágica), pero ¿Cómo no voy a hacértela? La tengo desde el día en que descubrí que faltaban fotos (¿pensaste que no me daría cuenta? no sé por qué lo pregunto, sé que lo hiciste a pesar de eso). Tú que no llevas más que menos de lo necesario ¿Por qué cargaste con algo tan pesado como mis fotos? ¿O no pesaban? ¿Pudiste, por fin (¡ojalá, por favor!) ver que esa línea de tinta azul como el pez que seprentea en la hoja después de obedecer mi mano no eran rejas? ¿Harías el enorme milagro de usarla como alas? Nada te atrapa porque todo lo hace. ¿Me darías, entonces, el enorme regalo de ver la pequeña serpiente azul de esta carta, esta huella azul de mi pensamiento en la hoja, como una sola línea que juega para abrazarte y la risa?
Luis María Pescetti
(Y sí, lo tengo, como todo lo que me diste, que fue tuyo y mío, y de los dos, y tuyo, y después, otra vez, mío al fin y con tristeza, sin vos)
miércoles, 20 de junio de 2012
39. Chien/ El Impedimento
Arriba K'an, Lo Abismal, el agua
Abajo Ken, El Aquietamiento, la montaña
Este signo representa un riesgoso abismo que se abre delante de uno y que a sus espaldas tiene una empinada e inaccesible montaña. Así es cuando alguien se ve rodeado por impedimentos. Pero en la virtud de la montaña de mantenerse quieta reside al mismo tiempo una indicación de cómo es posible salir de entre los impedimentos. El hexagrama representa impedimentos que van apareciendo con el correr del tiempo, pero que deben y pueden superarse. De ahí que todo el texto se oriente en el sentido de superar los impedimentos.
El Dictamen
El Impedimento. Es propicio el Sudoeste.
No es propicio el Nordeste.
Es propicio ver el gran hombre.
La perseverancia trae ventura.
Abajo Ken, El Aquietamiento, la montaña
Este signo representa un riesgoso abismo que se abre delante de uno y que a sus espaldas tiene una empinada e inaccesible montaña. Así es cuando alguien se ve rodeado por impedimentos. Pero en la virtud de la montaña de mantenerse quieta reside al mismo tiempo una indicación de cómo es posible salir de entre los impedimentos. El hexagrama representa impedimentos que van apareciendo con el correr del tiempo, pero que deben y pueden superarse. De ahí que todo el texto se oriente en el sentido de superar los impedimentos.
El Dictamen
El Impedimento. Es propicio el Sudoeste.
No es propicio el Nordeste.
Es propicio ver el gran hombre.
La perseverancia trae ventura.
El sudoeste es la región de la retirada, el nordeste la región de la avanzada. Se trata de una situación en la cual uno se enfrenta con impedimentos que no pueden ser superados directamente. En este caso, en vista del peligro, será sabio detenerse y retirarse. Sin embargo, esta retirada es tan sólo una preparación para la superación de los obstáculos. Es necesario en estos casos juntarse con amigos de ideas coincidentes y subordinarse a las directivas de un hombre que pueda hallarse a la altura de la situación, pues de este modo se logrará eliminar los impedimentos. Tal objetivo requiere una actitud de perseverancia, precisamente en momentos en que uno parecería verse obligado a hacer algo que lo desviaría de la meta. Semejante orientación interior inconmovible traerá finalmente la ventura. El impedimento que sólo dura cierto tiempo es un factor valioso para la formación de la propia personalidad. Se trata del valor de la adversidad.
La Imagen
Sobre la montaña se encuentra el agua: la imagen del impedimento.
Así el noble se orienta hacia su propia persona y va formando su carácter.
Las dificultades y los obstáculos arrojan al hombre de vuelta hacia sí mismo. Pero mientras el hombre común busca la culpa afuera, es decir en otros hombres, y acusa a su destino, el noble busca la falla en sí mismo, y en virtud de este ensimismamiento el impedimento externo se transforma para él en motivo de formación y enriquecimiento interior.
Comé, Puto.
lunes, 18 de junio de 2012
Camino a la Introspección I
Vida invertida, sueño eterno, los ojos se mantienen abiertos sólo unas horas. La oscuridad penetra en ellos, el sol no existe ya. Todo lo que ella amaba acaba de morir, porque su alma se perdió, se escondió detrás de la estrella de la noche. Se fue a buscar un cuerpo que desee habitarlo, que lo ame y lo nutra. El alma no murió, sólo los atardeceres, sólo la luz. Pequeña Gigante Piedra, ella te extraña, anhela los días donde veía el mundo sobre vos, donde descubría su mente y olía los árboles, las araucarias inmensas, los cipreses de la cordillera y los lagos pacíficos. Extraña el amor que se le escapó, extraña el corazón agigantado de tanto sentir. Extraña la vida, la aventura, la magia del verde, del azul. Vida de Samana, yo no la quiero.
Om es el arco; la flecha, el alma;
Brahma es de la flecha el blanco,
que debe alcanzar infaliblemente.
Me voy de acá, de esta vida descolorida, de esta vida de sed eterna.
miércoles, 6 de junio de 2012
Sesión: Infancia
- ¿Cómo fue la semana?
-Bien, por suerte. ¡Me estuve levantando más temprano!, hoy me costó un poco más. Tengo épocas donde no recuerdo mis sueños y épocas donde a penas me despierto, me acuerdo de todo lo que soñé, o gran parte de ello.
-¿Qué soñaste?
-El de hoy no estuvo bueno, mejor te cuento el de antes de ayer, que me llamó un poco la atención.
-Bueno, como quieras.
- Estaba en la casa de mi abuela materna, había por algún motivo Dinosaurios. Yo estaba sacándole fotos a un par, hasta que vi desde la escalera un tigre gigante que estaba en el terreno de al lado. Le saqué una foto, pero se ve que se avivó y me empezó a correr, saltó hasta la escalera y yo salí rajando. Me escondí abajo de la cama junto con mis primos, mi hermano, mis abuelos y mi mamá. El tigre no apareció, pero sí apareció un tren, con mucha gente adentro. Mi primo nos advirtió que nos querían comer, que a penas se abrieran las puertas intentarían comernos, así que planeamos una estrategia, cuando ellos salieran nosotros teníamos que correr hasta el tren y una vez que estuviéramos adentro cerrar las puertas, así los bichos se quedaban afuera. Corrimos y entramos. Mi primo nos volvió a advertir que una vez que el tren arranque, si nos bajábamos no podríamos volver a subir jamás y quedaríamos solos, con los bichos. En la próxima estación decidí bajarme. El tren arrancó y yo quedé sola, en el desierto. Ahí desperté.
-Wow, qué loco. ¿Qué te dice todo eso?
- No sé, que no me gusta que me apuren jaja.
-Mmmm... Hay un tren, tu familia, un destino, una desición. ¿Por qué tu familia quería que entres en ese tren?
-Para salvarme, supongo.
- Y vos te bajaste.
-Sí.... No sé, no me gusta que se preocupen por mi. Cuando era chica me gustaba mucho ir a Ranelagh porque ahí nadie se preocupaba, todo era seguro y divertido, hacia lo que yo quería.
- ¿Qué es lo que te hace volver siempre a tus recuerdos, vivir de esos instantes pasados?
- Supongo que es esa sensación de libertad, de saber que podía estar tranquila sin que mis padres se preocuparan, aunque eso sólo pasaba en Ranelagh.
- Y decime, ¿Ahora tu mamá te deja salir?
-Sí, no tiene drama con nada.
- Y si ahora te sentís libre también, ¿Por qué no vivís el ahora y dejás el pasado en su lugar?
-No sé, me gusta mirar para atrás...
- En todas las sesiones salta en algún momento el tema de la infancia o de tu papá.
-¿Sí?
- Sí, en todas. ¿Qué edad tenías cuando se separaron tus papás?
-Era grande ya, tenía 13.
- ¿Y cómo fue? contame un poco de eso.
- Con mi hermano siempre quisimos que se separaran, se llevaban realmente mal, siempre discutían. El día que nos lo dijeron por algún motivo me sorprendió y me puso un poco mal, aunque sabía que era lo mejor. Es una de esas situaciones que esperás siempre que pasen y cuando suceden te sentís rara, como si te hubiera tomado por sorpresa.
- Ajam, contame más.
- A la semana que se separaron, mi viejo se fue a España, de vacaciones. Al mes de volver nos confirmó que se iba otra vez, sólo que en esta ocasión no sabía cuando iba a regresar. No nos dejó un teléfono ni una dirección, no sabíamos bien cómo ubicarlo. Me enojé mucho, mi hermano también.
- ¿Se fue solo?
-No... Se reencontró vía Facebook con una amiga de la infancia que actualmente vive allá, una exnovia de cuando iba a primer grado creo. Eran vecinos, hasta que ella se mudó y no se vieron más.
- Mirá qué casualidad, así que se fue a España a buscar, si se puede decir así, su infancia.
- No lo había pensado de esa forma...
- Ese tren que se va, la gente alentándote a seguir un rumbo hacia el futuro, tus ganas de quedarte en Ranelagh. Él se va a España y vos te quedás en una estación, quizás estás utilizando la infancia para encontrar a ese papá que también salió a buscar la suya. Quizás por medio de Ranelagh intentás, inconcientemente, encontrarlo a él.
-No se me había ocurrido eso...
- ¿Te parece si seguimos la semana que viene?
-Bueno, está bien...
-Bien, por suerte. ¡Me estuve levantando más temprano!, hoy me costó un poco más. Tengo épocas donde no recuerdo mis sueños y épocas donde a penas me despierto, me acuerdo de todo lo que soñé, o gran parte de ello.
-¿Qué soñaste?
-El de hoy no estuvo bueno, mejor te cuento el de antes de ayer, que me llamó un poco la atención.
-Bueno, como quieras.
- Estaba en la casa de mi abuela materna, había por algún motivo Dinosaurios. Yo estaba sacándole fotos a un par, hasta que vi desde la escalera un tigre gigante que estaba en el terreno de al lado. Le saqué una foto, pero se ve que se avivó y me empezó a correr, saltó hasta la escalera y yo salí rajando. Me escondí abajo de la cama junto con mis primos, mi hermano, mis abuelos y mi mamá. El tigre no apareció, pero sí apareció un tren, con mucha gente adentro. Mi primo nos advirtió que nos querían comer, que a penas se abrieran las puertas intentarían comernos, así que planeamos una estrategia, cuando ellos salieran nosotros teníamos que correr hasta el tren y una vez que estuviéramos adentro cerrar las puertas, así los bichos se quedaban afuera. Corrimos y entramos. Mi primo nos volvió a advertir que una vez que el tren arranque, si nos bajábamos no podríamos volver a subir jamás y quedaríamos solos, con los bichos. En la próxima estación decidí bajarme. El tren arrancó y yo quedé sola, en el desierto. Ahí desperté.
-Wow, qué loco. ¿Qué te dice todo eso?
- No sé, que no me gusta que me apuren jaja.
-Mmmm... Hay un tren, tu familia, un destino, una desición. ¿Por qué tu familia quería que entres en ese tren?
-Para salvarme, supongo.
- Y vos te bajaste.
-Sí.... No sé, no me gusta que se preocupen por mi. Cuando era chica me gustaba mucho ir a Ranelagh porque ahí nadie se preocupaba, todo era seguro y divertido, hacia lo que yo quería.
- ¿Qué es lo que te hace volver siempre a tus recuerdos, vivir de esos instantes pasados?
- Supongo que es esa sensación de libertad, de saber que podía estar tranquila sin que mis padres se preocuparan, aunque eso sólo pasaba en Ranelagh.
- Y decime, ¿Ahora tu mamá te deja salir?
-Sí, no tiene drama con nada.
- Y si ahora te sentís libre también, ¿Por qué no vivís el ahora y dejás el pasado en su lugar?
-No sé, me gusta mirar para atrás...
- En todas las sesiones salta en algún momento el tema de la infancia o de tu papá.
-¿Sí?
- Sí, en todas. ¿Qué edad tenías cuando se separaron tus papás?
-Era grande ya, tenía 13.
- ¿Y cómo fue? contame un poco de eso.
- Con mi hermano siempre quisimos que se separaran, se llevaban realmente mal, siempre discutían. El día que nos lo dijeron por algún motivo me sorprendió y me puso un poco mal, aunque sabía que era lo mejor. Es una de esas situaciones que esperás siempre que pasen y cuando suceden te sentís rara, como si te hubiera tomado por sorpresa.
- Ajam, contame más.
- A la semana que se separaron, mi viejo se fue a España, de vacaciones. Al mes de volver nos confirmó que se iba otra vez, sólo que en esta ocasión no sabía cuando iba a regresar. No nos dejó un teléfono ni una dirección, no sabíamos bien cómo ubicarlo. Me enojé mucho, mi hermano también.
- ¿Se fue solo?
-No... Se reencontró vía Facebook con una amiga de la infancia que actualmente vive allá, una exnovia de cuando iba a primer grado creo. Eran vecinos, hasta que ella se mudó y no se vieron más.
- Mirá qué casualidad, así que se fue a España a buscar, si se puede decir así, su infancia.
- No lo había pensado de esa forma...
- Ese tren que se va, la gente alentándote a seguir un rumbo hacia el futuro, tus ganas de quedarte en Ranelagh. Él se va a España y vos te quedás en una estación, quizás estás utilizando la infancia para encontrar a ese papá que también salió a buscar la suya. Quizás por medio de Ranelagh intentás, inconcientemente, encontrarlo a él.
-No se me había ocurrido eso...
- ¿Te parece si seguimos la semana que viene?
-Bueno, está bien...
martes, 29 de mayo de 2012
Atreyu y Gmork - La Historia Sin Fin -
- No moriré tan fácil, soy un Guerrero.
- Si eres Guerrero, pelea con la Nada.
- Lo haría, pero no pude cruzar los límites de Fantasía.
(Gmork rió estrepitosamente).
- No le veo la gracia.
- Fantasía no tiene límites...
- Eso no es cierto, ¡Mientes!
- Niño tonto, no sabes nada de la historia de Fantasía. Es el
mundo de las Fantasías humanas. Cada parte, cada
criatura, pertenecen al mundo de los sueños y esperanzas
de la humanidad. Por consiguiente, no existen límites para
Fantasía...
- ¿Y por qué está muriendo entonces...?
-Porque los humanos están perdiendo sus esperanzas y
olvidando a sus sueños. Así es como la Nada se vuelve más
fuerte.
- ¿Qué es la Nada?
-Es el vacío que queda, la desolación que destruye este
mundo y mi encomienda es ayudar a la Nada.
- ¿Por qué?
-Porque el humano sin esperanzas es fácil de controlar y
- Si eres Guerrero, pelea con la Nada.
- Lo haría, pero no pude cruzar los límites de Fantasía.
(Gmork rió estrepitosamente).
- No le veo la gracia.
- Fantasía no tiene límites...
- Eso no es cierto, ¡Mientes!
- Niño tonto, no sabes nada de la historia de Fantasía. Es el
mundo de las Fantasías humanas. Cada parte, cada
criatura, pertenecen al mundo de los sueños y esperanzas
de la humanidad. Por consiguiente, no existen límites para
Fantasía...
- ¿Y por qué está muriendo entonces...?
-Porque los humanos están perdiendo sus esperanzas y
olvidando a sus sueños. Así es como la Nada se vuelve más
fuerte.
- ¿Qué es la Nada?
-Es el vacío que queda, la desolación que destruye este
mundo y mi encomienda es ayudar a la Nada.
- ¿Por qué?
-Porque el humano sin esperanzas es fácil de controlar y
aquél que tenga el control, tendrá el Poder.
domingo, 27 de mayo de 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
Se robó el Espectáculo.
No he dedicado muchas entradas a esta persona, pero eso no quiere decir que no esté presente en mi mente y en mi corazón. Amiga sos un sol. Ayer no podía dejar de mirarte y escucharte con una sonrisa inmensa en la cara, fue una mezcla de cariño y orgullo. Estuviste increíble, siempre lo sos, pero ayer además de nosotras te vió mucha más gente y todos opinaron igual, supongo que lo sabés por todos los aplausos y todas las felicitaciones que te dieron después de la obra.
Sos hermosa, hermosa, hermosa y te amo más de lo que creés.
Sólo una cosa más,
Sos hermosa, hermosa, hermosa y te amo más de lo que creés.
Sólo una cosa más,
G r a c i a s
jueves, 10 de mayo de 2012
Pequeñas Grandes cosas. (Parte I)
[Dicen los gnomos que las pequeñas cosas al ser descubiertas se transforman en gigantes]
- Me gusta ducharme con la luz apagada
- Me gusta la luz natural que entra por la ventana
- Me gusta mirar a la gente haciendo algo, o no haciendo nada.
- Me gusta sacarme la piel seca después de haberme quemado
- Me gusta tocarme la cara
- Me gustan los remolinos de hojas secas en otoño
- Me gusta el color extraño de algunas fotos
- Me gusta viajar mirando por la ventana
- Me gusta aplastar burbujitas de plástico
- Me gusta ver cosas en cámara lenta
- Me gusta ver las cosas de cerca
- Me gusta el silencio
- Me gusta mirar fijamente las burbujas de gas en las bebidas
- Me gustan las películas que empiezan con escenas de filmaciones viejas, con cámara en mano.
- Me gusta armar frases con palabras sueltas de algún libro
- Me gustan las manos
- Me gustan las caras
- Me gustan los gestos
- Me gustan los colores
- Me gustan las cosas de librería
- Me gusta escuchar a alguien hablando francés
- Me gusta la textura del flan
- Me gustan las hojas (también las de papel) a contra luz
- Me gusta mirar a la gente cuando se ríe
- Me gusta ver a la gente descalza
- Me gustan los rayos de sol entre las nubes
- Me gusta ver a alguien tocando la guitarra
- Me gustan las velas en la oscuridad
- Me gusta ver y escuchar cantar a la gente
- Me gusta sentir el roce del que se sienta al lado mío en el colectivo
- Me gusta mirar los árboles desde abajo
- Me gusta mirar por la ventana del colectivo los días de lluvia
- Me gusta esa sensación en la panza cuando vas en la montaña rusa
- Me gusta cuando la luz que entra por la ventana hace que se vean esos puntitos de polvo.
miércoles, 9 de mayo de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
Instrucciones para abrir el paquete de jabón Sunligth
Trabajo realizado por Manuel Mandeb por encargo de la agencia de publicidad Vivencia.
1) Busque la flecha indicadora.
2) Presione con el dedo pulgar hasta que el cartón del envase ceda.
3) Disimule. Soy un joven escritor que no tiene otra ocasión que ésta de conectarse con las muchedumbres. Usted finja que sigue abriendo este estúpido paquete y yo le diré algunas verdades.
4) Los vendedores de elixir nos convidan todos los días a olvidar las penas y mantener jubiloso el ánimo. El Pensamiento Oficial del Mundo ha decidido que una persona alegre es preferible a una triste.
5) La medicina aconseja cosmovisiones optimistas por creerlas más saludables. Al parecer, la verdad perjudica la función hepática.
6) Viene gente. Siga la línea de puntos en la dirección indicada por la flecha.
7) Escuche bien porque tenemos poco tiempo: la tristeza es la única actitud posible que los compradores de este jabón pueden adoptar ante un universo que no se les acomoda. Toda alegría no es más que un olvido momentáneo de la tragedia esencial de la vida. Puede uno reírse del cuento de los supositorios, pero éste es apenas un descanso en el camino. Uno juega, retoza y refiere historias picarescas, solamente para no recordar que ha de morirse.Ese es el sentido original de la palabra diversión: apartar, desviar, llamar la atención hacia una cosa que no es la principal.
8 ) Conversar acerca de estos asuntos es considerado de la peor educación. Los comerciantes se escandalizan, las personas optimistas huyen despavoridas, los maximalistas declaran que la angustia ante la muerte es un entretenimiento burgués y los escritores comprometidos gritan que la preocupación metafísica es literatura de evasión. Al respecto, mientras le recomiendo que no deje el paquete de jabón al alcance de los niños, le juro que todo lo que se escribe es de evasión, menos la metafísica: las noticias políticas, los libros de sociología, los horarios del ferrocarril, los estudios sobre las reservas de petróleo, no hacen más que apartarnos del tema central, que es la muerte.
9) Calcule 100 gr. de jabón por cada kilo de ropa sucia.
10) Cuánto más inteligente, profunda y sensible es una persona, más probabilidades tiene de cruzarse con la tristeza. Por eso, las exhortaciones a la alegría suelen proponer la interrupción del pensamiento: “es mejor no pensar…”. Casi todos los aparatos y artificios que el hombre ha inventado para producir alegría suspenden toda reflexión: la pirotecnia, la música bailable, las cantinas de la Boca, el metegol, los concursos de la televisión, las kermeses.
11) Separe la ropa blanca de la ropa de color. Y entienda que la tristeza tiene más fuerza que la alegría: un hombre recibe dos noticias, una buena y una mala. Supongamos que ha acertado en la quiniela y que ha muerto su hermana. Si el hombre no es un canalla, prevalecerá la tristeza. El premio no lo consolará de la desgracia. Byron decía que el recuerdo de una dicha pasada es triste, mientras que el recuerdo de un pesar sigue siendo pesaroso.
12) No mezcle este jabón con otros productos y no haga caso de los sofistas risueños. Tarde o temprano alguien le dirá: “Si un problema tiene solución, no vale la pena preocuparse. Y si no la tiene, ¿qué se gana con la preocupación?”. Confunde esta gente las arduas cuestiones de la vida con las palabras cruzadas. La soledad, la angustia, el desencuentro y la injusticia no son problemas sino tragedias, y no es que uno se preocupe sino que se desespera.
Lloraba Solón la muerte de su hijo.
Un amigo se acerca y le dice:
-¿Por qué lloras, si sabes que es inútil?
-Por eso- contestó Solón- porque sé que es inútil.
13) No está tan mal ser triste, señora. El que se entristece se humilla, se rebaja, abandona el orgullo. Quien está triste de ensimisma, piensa. La tristeza es hija y madre de la meditación. Participe del concurso “Vacaciones Sunlight” enviando este cupón por correo.
14) Ahora que se fue el jabonero, aprovecharé para confesarle que suelo elegir a mis amigos entre la gente triste. Y no vaya a creer el ama de casa Sunlight que nuestras reuniones consisten en charlas lacrimógenas. Nada de eso: concurrimos a bailongos atorrantes, amanecemos en lugares desconocidos, cantamos canciones puercas, nos enamoramos de mujeres desvergonzadas que revolean el escote y hacemos sonar los timbres de las casas para luego darnos a la fuga. Los muchachos tristes nos reímos mucho, le aseguro. Pero eso sí: a veces, mientras corremos entre carcajadas, perseguidos por las víctimas de nuestras ingeniosas bromas, necesitamos ver un gesto sombrío y fraternal en el amigo que marcha a nuestro lado. Es el gesto noble que lo salva a uno para siempre. Es el gesto que significa “atención, muchachos, que no me he olvidado de nada”.
NOTA: Las instrucciones para abrir el paquete de jabón Sunlight fueron rechazadas
Alejandro Dolina
En mi mente vivirás
Cerré obediente los ojos y sentí un beso leve sobre mis labios, en los que seguía teniendo un poco de sangre, que parecía no querer desaparecer nunca. Entonces me dormí. Por la mañana me despertaron para curarme. Cuando estuve despierto del todo, me volví rápidamente hacia el colchón vecino. Sobre él yacía un hombre extraño al que nunca había visto.
La cura fue muy dolorosa. Todo lo que me sucedió desde aquel día fue doloroso. Pero, a veces, cuando encuentro la clave y desciendo a mi interior, donde descansan, en un oscuro espejo, las imágenes del destino, no tengo más que inclinarme sobre el negro espejo para ver mi propia imagen, que ahora se asemeja totalmente a él, mi amigo y guía.
Hermann Hesse
La cura fue muy dolorosa. Todo lo que me sucedió desde aquel día fue doloroso. Pero, a veces, cuando encuentro la clave y desciendo a mi interior, donde descansan, en un oscuro espejo, las imágenes del destino, no tengo más que inclinarme sobre el negro espejo para ver mi propia imagen, que ahora se asemeja totalmente a él, mi amigo y guía.
Hermann Hesse
Él se acercó demasiado, me brindó su alma, su mente y su corazón, sus besos y su sexualidad, su perfume y sus ojos, me mostró sus manos. Me dió tanto que no me dió nada. Porque yo no luché por él, porque él se entregó en cuerpo y alma frente a la nada, porque yo soy la nada, no soy nada sin la agonía, no soy nada sin la ansiedad, no soy nada sin mis sueños utópicos.
Y se marchó con la cabeza baja y yo, igual que siempre, con el vacío del amor brindado, con el vacío del amor cobarde que jamás se atrevió a exponerse a la lucha por tenerlo inconciente, entre las manos.
jueves, 3 de mayo de 2012
miércoles, 2 de mayo de 2012
Diamante
http://www.youtube.com/watch?v=sL3uPETd2rw
Me han regalado un diamante
Me han regalado un diamante
y no se qué hacer con tanta luz;
abro mi mano un instante
y brilla hasta el cielo limpiando el azul.
es sobre todas las cosas
mi piedra preciosa invisible en su faz
y en el envés transparente
su forma latente se vuelve real.
Quién sabe por qué misterio
elige mi pecho para anidar
de qué incendiado silencio vendrá,
de qué punto del mapa estelar.
me agujereó la camisa
marcándome adentro su cronicidad,
su pulsar de lejanía
con relojería de puro cristal.
Ahora voy ya sin aliento
planeando en el viento llevándolo al mar.
Voy a arrojarlo a la espuma
entre el agua y la duna y a verlo brillar.
No puedo llevar conmigo
este brillo cautivo, esta piedra lunar;
en mi campo oscurecido
su luz de infinito no puede durar;
y él fulgura, fulgura,
y me ciega su precioso don;
fulgura, criatura,
libre de la noche de mi corazón.
A veces llega del cielo
un presente que nunca nadie previó;
pero existe uno tan bello
del que no quisiera tomar posesión.
Vino su luz del vacío
y me duele ponerlo de nuevo a viajar;
este regalo tardío
no puede ser mío sino del azar.
Ahora voy ya sin aliento…
Jorge Fandermole
(Fander Pasión)
lunes, 30 de abril de 2012
martes, 24 de abril de 2012
Rencor
Estás preso del rencor
porque tu viejo amor
llevó sus besos a otro lado
Estás lleno de temor
de que lo más dulce
siempre acabe en otro plato
Pero igual sabiendo que no puede ser
te hiciste una trinchera de ilusión
y al final tu ego lastimado
es la prisión más atroz
Estás amargo y gruñón
por no soportar
que no todo sea a tu modo
Buscás tener el control
no sabés soltar
y ya empezó a subir el lodo
Pero igual sabiendo que no hay más que hacer
le hiciste una pared al corazón
y al final tu ego lastimado
te va a matar de dolor
Podrá ser que de una buena vez
puedas ver más dimensiones que las tres
con las que siempre estás midiendo todo
todo al revés
Si pudieras darte cuenta que al fin y al cabo
no hay más vuelta que dejar vivir en libertad
a quien se quiere
si es por bien
bien se puede
Estás preso del rencor
preso de un amor
que te retiene en el pasado
Estás perdiendo el valor
de vivir el hoy
como que el tiempo está contando
Pero igual hay tiempo de renacer
y no vivir pendiente del error
y al final tu herida habrá cerrado
y volverás al amor
y volverás al amor.
Pedro Aznar
Pedro Aznar
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