domingo, 24 de junio de 2012

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Anyway

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If you love me, won't you call me

I've been waiting, waiting to long
In my soul is, constant yearning
Always singing, singing this song


Only love is strong enough, to take it on the chin
When did I begin, to fall
Anyway, Anyway, you can make, that call
You feel free, to make yourself, at home

If we could be, closer longer
That would help me, help me so much
We can cure each other's sorrow
Won't you please, please, please get in touch


If our love is strong enough, it may never end
Why would I pretend, to fall, woo-ew
Anyway, Anyway, you can make, that call
You feel free, to make yourself, at home

Anyway, Anyway, Anyway, at all
Anyway, you can make that call
Paul McCartney

Un solo Jazmín

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El verano se dice silencio
Y el silencio se dice jardín.
En las hojas se empolva la ausencia
Su odiosa nariz.


Un puñado de tierra, testigo.
Una vida de comienzo a fin.
Hoy no hay flores, se fueron contigo
Para ser feliz.


Un solo jazmín
Hablando de la rosa.
Un solo jazmín
El sendero de piedra está solo,


Tanto verte en tu ir y venir.
Agapantos marchitos de asombro
Que no estés aquí.
Un solo jazmín


En nombre de la rosa.
Un solo jazmín.


La añoranza se torna mensaje;
La nostalgia, sangre vegetal,
Como carta enviada de un viaje
Para no extrañar.


Un solo jazmín
De parte de la rosa.


De parte de la rosa,
Un solo jazmín.
Pedro Aznar


Para vos, abuela.

jueves, 21 de junio de 2012

Querido Rey de la Cabina:

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¿Por qué llamamos amor al amor?
Con lo que cuesta, con lo que duele,
con lo que tarda, con lo que arde,

con lo que falta, con lo que quema,
con lo que ausenia, con lo que tiene,
con lo que viene, con lo que ahueca,
con lo que silencia, con lo que canta,
con lo que arrulla, con lo que leche,
con lo que vibra, con lo que abraza,
con lo que olvida, con lo que vida,
con lo que pajarito, pajarito,
caracolito tan poco mío y de nadie.
Yo, que nunca te tendré.
Y aunque no te lleguen mis correos
te escribo,
y aunque no sepa si los lees,
te escribo,
Te escribía.
Porque voy a cerrar mi casilla, caracolito,
ya no voy a buscarte en los bares

de mi buzón de entrada,
ni en la esquina de cada mail.
Cuando una dice que se despide (lo siento ahora),
lo hace con la esperanza mágica de que...
lo hago,
con la esperanza mágica de que aparezcas,
o de que si yo corro el telón, habré sido yo,
y no tu silencio.
Por lo que es casi seguro que te busque unas veces más.
Pero ya cierro esta casilla que me cierra.
Voy a enterarme de qué se trata la soledad, ahora,
y que el vacío de no tenerte, ni esperarte,
busque,
o me lleve,
o sea lo que sea,
Te amé, tanto, tanto.
Te amo, pero te amé.
Tanto.

Adiós, en quien te conviertas.




"Cartas al Rey de la Cabina", Luis María Pescetti.

Cartas al Rey de la Cabina

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Me despierto tarde para no ver la lluvia, para no ver el sol, para no ver la vida sin vos. Para no ver la vida sin tu alma, sin ese pedacito de tu ser que iluminó tanto mis días, que me llevó a tanta luz, tanta luz, tanta, luz.
Querido Rey de la Cabina:
¿No sabías que te iba a buscar por todas partes, por donde fuera? ¿Por qué no lo hiciste más fácil? No hubiera ido contigo de todos modos, si no querías, pero, ¿Acaso no lo querías? Júralo que no. Pero, entonces, ¿por qué irse de esa manera?
Ahora sé que esta carta te va a llegar, aunque no te la den mis manos te va a llegar, me pregunto: ¿Cómo será tu mundo ahí? Todo lo que tuve que adivinar, tu silencio me llenó de palabras que iba encontrando, hebra con hebra.
¿Querés estar solo? ¿Era tanto ruido el amor?
Son demasiadas preguntas, incluso para quien no puede oír. Ya imagino tu cara (no te preocupes, no tienes que poner otra. Puedo imaginar tu cara, sólo eso).
Mejor te hablo del tiempo, por ejemplo, que no es época de lluvias, y llueve.
Todo se moja sorprendido.
Cómo es la vida, ¿no? Será que uno se acostumbra a que, si todos los días sale el sol, el resto tendría que ser igual de previsible, y quizás, eso sea lo único que podamos esperar con confianza. Lo digo sin tristeza, y sin enojo, hay tanta libertad en esa idea de lo imprevisible (tú, que nunca podrías ir por un camino trazado, bien que me entiendes).
¿No son adorables los caminos mojados?
Hoy podría haber regresado en el autobús, más rápido y más seca. Pero vino la lluvia y ¿qué hubiera hecho ahí encima entre las caras cansadas de otros pasajeros? Me metí por el camino de tierra, de barro, es decir. Encontré ese pedazo de cielo roto, ese vuelo quebrado, esa avecita muerta, y yo y la lluvia y ya sabes...
Ya tenía mi cuaderno empapado, de todos modos, lo apoyé en una parte más seca (imposible, llovía, ¿te lo dije más de cien veces hasta que se humedezca la piel de esta carta?). Cavé un pequeño hueco con la mano, tomé el ave (¿se sigue llamando así?, aún cuando las alas... ya sabes). La guardé ahí, la cubrí. Y antes de que se tapara del todo, alcancé a ver cómo se convertía en un pez azul. ¿Guiñó un ojo? De eso no estoy segura, pero me pareció (de todas maneras, ¿me lo creerías?). Lo pondré así: creo (creo) que guiñó un ojo. Tal vez arrojó un beso, o simplemente se movió como cuando uno nace, y se dejó caer hasta el arroyo que pasa ahí cerca (ya lo conoces).
Puse las palmas hacia arriba para que la lluvia me lavara las manos. Luego tomé el cuaderno, y seguí caminando, mirando hacia atrás, viendo las huellas que dejaba, toda llena de preguntas, por ejemplo:
¿Desayunas? ¿Has visto caballitos de mar? ¿Y danzar a las algas?. Estoy segura de que tienes un perro, ¿Cómo se llama? ¿O cómo te llama él? (es una broma, no te enojes. ¿ Te has lastimado usando el hacha? ¿Pasaste frío alguna vez? (quiero decir: ¿hubo algún norte muy fuerte?). ¿Te volvieron más callado las estrellas? ¿Sigues haciendo juguetes? ¿Desde cuándo sabes manejar una grúa? (Ay, una pregunta, ay, que no quisiera escribir porque haría que te dobles hasta huir por el túnel de tus propios bolsillos), pero (cuatro letras que hacen una puerta mágica), pero ¿Cómo no voy a hacértela? La tengo desde el día en que descubrí que faltaban fotos (¿pensaste que no me daría cuenta? no sé por qué lo pregunto, sé que lo hiciste a pesar de eso). Tú que no llevas más que menos de lo necesario ¿Por qué cargaste con algo tan pesado como mis fotos? ¿O no pesaban? ¿Pudiste, por fin (¡ojalá, por favor!) ver que esa línea de tinta azul como el pez que seprentea en la hoja después de obedecer mi mano no eran rejas? ¿Harías el enorme milagro de usarla como alas? Nada te atrapa porque todo lo hace. ¿Me darías, entonces, el enorme regalo de ver la pequeña serpiente azul de esta carta, esta huella azul de mi pensamiento en la hoja, como una sola línea que juega para abrazarte y la risa?



Luis María Pescetti



(Y sí, lo tengo, como todo lo que me diste, que fue tuyo y mío, y de los dos, y tuyo, y después, otra vez, mío al fin y con tristeza, sin vos)

miércoles, 20 de junio de 2012

39. Chien/ El Impedimento

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Arriba K'an, Lo Abismal, el agua
Abajo Ken, El Aquietamiento, la montaña


Este signo representa un riesgoso abismo que se abre delante de uno y que a sus espaldas tiene una empinada e inaccesible montaña. Así es cuando alguien se ve rodeado por impedimentos. Pero en la virtud de la montaña de mantenerse quieta reside al mismo tiempo una indicación de cómo es posible salir de entre los impedimentos. El hexagrama representa impedimentos que van apareciendo con el correr del tiempo, pero que deben y pueden superarse. De ahí que todo el texto se oriente en el sentido de superar los impedimentos.

El Dictamen

El Impedimento. Es propicio el Sudoeste.
No es propicio el Nordeste.
Es propicio ver el gran hombre.
La perseverancia trae ventura.

El sudoeste es la región de la retirada, el nordeste la región de la avanzada. Se trata de una situación en la cual uno se enfrenta con impedimentos que no pueden ser superados directamente. En este caso, en vista del peligro, será sabio detenerse y retirarse. Sin embargo, esta retirada es tan sólo una preparación para la superación de los obstáculos. Es necesario en estos casos juntarse con amigos de ideas coincidentes y subordinarse a las directivas de un hombre que pueda hallarse a la altura de la situación, pues de este modo se logrará eliminar los impedimentos. Tal objetivo requiere una actitud de perseverancia, precisamente en momentos en que uno parecería verse obligado a hacer algo que lo desviaría de la meta. Semejante orientación interior inconmovible traerá finalmente la ventura. El impedimento que sólo dura cierto tiempo es un factor valioso para la formación de la propia personalidad. Se trata del valor de la adversidad.

La Imagen

Sobre la montaña se encuentra el agua: la imagen del impedimento.
Así el noble se orienta hacia su propia persona y va formando su carácter.


Las dificultades y los obstáculos arrojan al hombre de vuelta hacia sí mismo. Pero mientras el hombre común busca la culpa afuera, es decir en otros hombres, y acusa a su destino, el noble busca la falla en sí mismo, y en virtud de este ensimismamiento el impedimento externo se transforma para él en motivo de formación y enriquecimiento interior.



Comé, Puto.

lunes, 18 de junio de 2012

Camino a la Introspección I

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Vida invertida, sueño eterno, los ojos se mantienen abiertos sólo unas horas. La oscuridad penetra en ellos, el sol no existe ya. Todo lo que ella amaba acaba de morir, porque su alma se perdió, se escondió detrás de la estrella de la noche. Se fue a buscar un cuerpo que desee habitarlo, que lo ame y lo nutra. El alma no murió, sólo los atardeceres, sólo la luz.  Pequeña Gigante Piedra, ella te extraña, anhela los días donde veía el mundo sobre vos, donde descubría su mente y olía los árboles, las araucarias inmensas, los cipreses de la cordillera y los lagos pacíficos. Extraña el amor que se le escapó, extraña el corazón agigantado de tanto sentir. Extraña la vida, la aventura, la magia del verde, del azul. Vida de Samana, yo no la quiero.

Om es el arco; la flecha, el alma;
Brahma es de la flecha el blanco,
que debe alcanzar infaliblemente.


Me voy de acá, de esta vida descolorida, de esta vida de sed eterna.  

miércoles, 6 de junio de 2012

Sesión: Infancia

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- ¿Cómo fue la semana?
-Bien, por suerte. ¡Me estuve levantando más temprano!, hoy me costó un poco más. Tengo épocas donde no recuerdo mis sueños y épocas donde a penas me despierto, me acuerdo de todo lo que soñé, o gran parte de ello.
-¿Qué soñaste?
-El de hoy no estuvo bueno, mejor te cuento el de antes de ayer, que me llamó un poco la atención.
-Bueno, como quieras.
- Estaba en la casa de mi abuela materna, había por algún motivo Dinosaurios. Yo estaba sacándole fotos a un par, hasta que vi desde la escalera un tigre gigante que estaba en el terreno de al lado. Le saqué una foto, pero se ve que se avivó y me empezó a correr, saltó hasta la escalera y yo salí rajando. Me escondí abajo de la cama junto con mis primos, mi hermano, mis abuelos y mi mamá. El tigre no apareció, pero sí apareció un tren, con mucha gente adentro. Mi primo nos advirtió que nos querían comer, que a penas se abrieran las puertas intentarían comernos, así que planeamos una estrategia, cuando ellos salieran nosotros teníamos que correr hasta el tren y una vez que estuviéramos adentro cerrar las puertas, así los bichos se quedaban afuera. Corrimos y entramos. Mi primo nos volvió a advertir que una vez que el tren arranque, si nos bajábamos no podríamos volver a subir jamás y quedaríamos solos, con los bichos. En la próxima estación decidí bajarme. El tren arrancó y yo quedé sola, en el desierto. Ahí desperté.
-Wow, qué loco. ¿Qué te dice todo eso?
- No sé, que no me gusta que me apuren jaja.
-Mmmm... Hay un tren, tu familia, un destino, una desición. ¿Por qué tu familia quería que entres en ese tren?
-Para salvarme, supongo.
- Y vos te bajaste.
-Sí.... No sé, no me gusta que se preocupen por mi. Cuando era chica me gustaba mucho ir a Ranelagh porque ahí nadie se preocupaba, todo era seguro y divertido, hacia lo que yo quería.
- ¿Qué es lo que te hace volver siempre a tus recuerdos, vivir de esos instantes pasados?
- Supongo que es esa sensación de libertad, de saber que podía estar tranquila sin que mis padres se preocuparan, aunque eso sólo pasaba en Ranelagh.
- Y decime, ¿Ahora tu mamá te deja salir?
-Sí, no tiene drama con nada.
- Y si ahora te sentís libre también, ¿Por qué no vivís el ahora y dejás el pasado en su lugar?
-No sé, me gusta mirar para atrás...
- En todas las sesiones salta en algún momento el tema de la infancia o de tu papá.
-¿Sí?
- Sí, en todas. ¿Qué edad tenías cuando se separaron tus papás?
-Era grande ya, tenía 13.
- ¿Y cómo fue? contame un poco de eso.
- Con mi hermano siempre quisimos que se separaran, se llevaban realmente mal, siempre discutían. El día que nos lo dijeron por algún motivo me sorprendió y me puso un poco mal, aunque sabía que era lo mejor. Es una de esas situaciones que esperás siempre que pasen y cuando suceden te sentís rara, como si te hubiera tomado por sorpresa.
- Ajam, contame más.
- A la semana que se separaron, mi viejo se fue a España, de vacaciones. Al mes de volver nos confirmó que se iba otra vez, sólo que en esta ocasión no sabía cuando iba a regresar. No nos dejó un teléfono ni una dirección, no sabíamos bien cómo ubicarlo. Me enojé mucho, mi hermano también.
- ¿Se fue solo?
-No... Se reencontró vía Facebook con una amiga de la infancia que actualmente vive allá, una exnovia de cuando iba a primer grado creo. Eran vecinos, hasta que ella se mudó y no se vieron más.
- Mirá qué casualidad, así que se fue a España a buscar, si se puede decir así, su infancia.
- No lo había pensado de esa forma...
- Ese tren que se va, la gente alentándote a seguir un rumbo hacia el futuro, tus ganas de quedarte en Ranelagh. Él se va a España y vos te quedás en una estación, quizás estás utilizando la infancia para encontrar a ese papá que también salió a buscar la suya. Quizás por medio de Ranelagh intentás, inconcientemente, encontrarlo a él.
-No se me había ocurrido eso...
- ¿Te parece si seguimos la semana que viene?
-Bueno, está bien...