Quiero construir una Máquina del tiempo y poder volver a la felicidad, volver a lo más puro del amor. Pensar que lo tuve en mis manos, lo viví a pleno, lo disfruté y esa felidad es la que hoy me queda que ya es poca pero alumbra los momentos más grises. Se puede llamar amor también, hoy comprendí que las cosas siguen su ritmo, y no podés cambiar su partitura. No se puede cruzar una pared si lo que está por detrás es aquello que deseás, no se puede. Podés golpearla, podés patearla pero nunca vas a lograr atraversarla. Más manzanas nacerán y una de ellas será de tu misma tez.
Solo hay un problema en esta situación, que yo quiero la manzana que está detrás del muro, y no quiero otra, quiero pelear contra lo que se interpone, pero ella no quiere ser admirada por estos ojos, no quiere permanecer en mis manos, se aleja y la mesa se vuelve inalcanzable...
Estoy nadando contra la corriente, no puedo dejar que me gane... Tal vez un día ella me lleve hasta lo que me hace bien.
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