Y mis palabras resultan vacías a tus oídos, y ya no hay melodía que endulce tu corazón. Por más que lo intente tu mirada no apunta hacia mi, y el sol se aleja junto a vos. Me dejás la oscuridad, otra vez, la fría y húmeda oscuridad... como huyendo asustada mi felicidad se marcha, y a su lado, galopante y sin desamor, tu mirada. La observa y ríe, ríe sin cesar, con el cabello firme, y fuera de un dolor alguno.
Desvanecido en el suelo, sin compañía alguna, el llora con sus lágrimas rojas, rojas como la rosa más pura, como la sangre más viva. Si, mi corazón llora, mi corazón muere, lento.... mientras tu sonrisa se aleja, y a su detrás un camino de flores marchitas y solitarias deja.
Mil sensaciones pasaron, y pasan hoy, por mi cuerpo.
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