martes, 19 de abril de 2011

Una caída de piedra solitaria.

 Yo se que Hoy soy yo, porque hoy estoy, y mi existencia no modifica la tuya, y que mi alma no penetra en tu aurora de egoísmo.
La advertencia golpeó aquel muro de carne, y dejó una marca de memoria.
¿Qué queda después?
Tu mente es descarada, sólo vive de su propio ser. Vas inconsciente por la vida como un cuchillo en punta, cortando todo lo que desea rozarte.
Más allá de la lluvia fuera, más allá del calor que brinda el hogar, más allá de todo no sabría explicar porqué el reloj corre tan rápido cuando intento descubrir qué vida hay entre nuestros pies.
El fin siempre termina siendo egoísta, ¿Lo notaste?

0 comentarios:

Publicar un comentario