
Es tan relajante escucharte llegar... hacés temblar árboles, hojas y suelos. El rechazo de la gente hacia vos es inevitable, nadie aprecia tu belleza y tu maravillosa fuerza. A muchos le provocás temor, y estos hacen un eco del mismo y lo reflejan o traducen como indeferencia.
Hacete sentir, yo anciosa espero tu regreso cada vez que los valientes vientos te alejan de mi. Me traes una paz incomparable con ninguna otra.
Me encandila la bella y clara oscuridad que transmitís, todo se torna en silencio, excepto el ruido que provoca tu refrescante y particular caida.
Rocías las semanas con tu llanto y alegría. No te alejes de mi, no dejes que la luz se aproxime, por que te extrañaré demasiado.
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