miércoles, 10 de marzo de 2010

La viceversa misma.


Que pasaría si la vida, en vez de ser un ida y vuelta, seria todo lo contrario? Uno no abarcaría la idea de dar para recibir, sería un mundo de prejuicio, ah no perdón ese es el mundo que yo conozco.
Hablé con las estrellas, su luz brindó ideas y opiniones a mi mente, me relataron una extraña historia, me preguntaron si alguna vez tuve la sensación de que el mundo se descolocó a mis pies. Inevitablemente y sin justificación le respondí lo contrario a una afirmación, por mis ojos nunca se presentó tal idea, pero no pude esquivar semejante pensamiento. De repente en mi suspirar algo noté, ya no respiraba, exalaba. Mi corazón dejó de latir, mi mente blanca se tornó. El agua en marrón se convirtió. El tiempo se detuvo, todo se volvió silencio. Vos no eras vos, y yo no era yo. El sol en luna se transformó y con ella la oscuridad se presentó.La imaginación desapareció pero algo intacto quedó, resistió todos aquellos cambios, absorbió mis emociones y cargada de ellas se deslizó hasta fundirse en líquido y traslúcido suelo. En milésimas de segundos pude notar que todo aquello por lo que había pasado, por lo que había luchado y por lo que había sufrido se desvaneció y en ese preciso instante todo volvió a su normalidad. Fue ahí que descubrí que la realidad se presentó ante mis ojos, aquel mundo era el ideal, esto que vivimos odiamos y amamos a la vez, es una superficial versión de el. A pesar que lo intenté jamás pude regresar, es el día de hoy que anhelo transcurra algo similar y me haga sentir tan real e irreal a la vez.

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