La noche entera se tiñe de azul.
Una sensación fuera de lo normal.
Mientras transitaba mi soledad,
te reías al verme caminar siempre el mismo camino
que termina en circulos y me lleva hasta vos.
Luego de una noche de compañia, mi amiga, ya no estás acá.
Oh, la Dama de Azul se robo mi soledad.
Y en sus ojos la mirada de una luna sin amor.
Distorsiona su silueta un ambiente sin color.
Por las calles empedradas se nubla tu figura
bajo un manto embriagador y la luz de la luna.
Mientras el sol se convierte en piedra,
su risa no es más que un disfraz.
Y el azul solo es para mí,
pero ella no lo sabe. Quizás...
quizás no sea más que la dueña de mi mundo.
Lautaro Herrero~
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