miércoles, 20 de julio de 2011

"Qué hubiera pasado si..."

Llegué hasta la puerta, puedo optar por esperar a que el la abra o puedo marcharme ahora. Todos sabemos que la segunda es la mas fácil, pero la mas triste también, haber caminado tanto para nada, arruinar todo por egoísmo, prohibirle a él mi compañía por miedo, por un sentimiento de angustia interior pero... ¿Qué garantía tengo de que el la abrirá? ¿Cómo se que no prefiere dejarme afuera, sola, helada? No, el no lo haría. Pero... ¿Y si lo hace? ¿Qué sería de mi ? Lo mejor será irme. No lo se. ¿Quién soy yo y qué son mis manos  para tocar esa perfecta pieza de madera? No quiero sentir el rechazo, pero tampoco quiero verme mañana en un espejo y pensar  ¿Que sería de mi si él hubiese asomado su nariz y de a poco, con timidez me hubiera invitado a ser parte de su vida? El nunca me querrá, con lágrimas en mis mejillas decidí alejarme odiándome por ser tan cobarde.
Hoy, diez años más tarde paso por su casa e intento no pensar en "Qué hubiera pasado si..."  Al mirar detenidamente puedo ver que la puerta esta abierta, pero el no se encuentra. Sobre su cama descansaba una nota que decía
" Sólo tenías que golpear".

0 comentarios:

Publicar un comentario