Disculpame, estuve siendo tan egoísta durante estos días que me siento terrible en este momento. Vos sabés que aunque me niegue, hablar me calma el alma y hablar con vos me vuelve el color al cuerpo. Decirte mi dolor lo alivia, pero incrementa tu incertidumbre.
El espacio entre momento y momento es necesario para calmar un poco tu cabeza ¿no? tal vez mi habitación se vuelva laguna, pero espero que el encierro sirva para algo y seas finalmente vos, quien abra la puerta y me salve del ahogo.
Creo que me iré y apagaré la luz. Quiero que entiendas que no huí, sino que me fui para encontrarte.
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