Hoy te vi, con los cabellos revueltos y largos, las canas voladas de la barba y la presencia de loco de la guerra, o mejor dicho loco del amor. Sí... yo se que me ves y llorás, tener que lidiar con mochilas que no son tuyas debe ser la mayor carga para tu espalda, pero yo te entiendo. Yo te perdono eso que vos decís es culpa tuya y que todos sabemos que es culpa del destino.
Mirá mi sonrisa, Mirá mis ojos, Sentí mis abrazos de amor, no te doy la espalda... te doy el corazón.
Sé que lo extrañás, yo también lo hago, pero el se fue de gira y nos dejó repitiendo sus historias para que cuando volvamos a verlo sigamos recordando la luz de esos ojos, que van a brillar como nunca, mojados de emoción, de amor.
Lo quiero muchísimo señor de la peluca de india, y el bigote de Varela.
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